W. (Churchill) va dir, segon el parer de R., una poca-soltada: "la democràcia es el pitjor dels règims polítics possibles, amb l’excepció de tota la resta". Pot ser, va concedir R., W. (Churchill) no es va atrevir a dir el que donada la seva intel·ligència, segurament pensava (i amb el que R. hauria estat d’acord plenament): "aquest món és el pitjor dels móns possibles, amb l’excepció de la resta de móns". "I no només això," afegia R., "sinó que cal esmerçar un munt gegantí d’esforços tan sols per a que no empitjori". Dit això, es va servir un Bushmills i es va notar agradable i amorosament travessat pel fum del puro de W. (Churchill) -el cert és que era un puret que acabava d’encendre un altre client del bordell, però no li direm.
(Al parecer de R., W. (Churchill) dijo una tontería: "la democracia es el peor de los regímenes posibles, a excepció de todo el resto". Es posible, concedía R., que W. (Churchill) no se atreviera a decir lo que, dada su inteligencia, seguramente pensaba (y con lo que R. habría estado totalmente de acuerdo): "este mundo es el peor de lo mundos posibles, con la excepción del resto de mundos". "Aún mas", añadia R.,"es necesario dedicar una enormidad de esfuerzos al magro fin de que no empeore". Dicho esto, se sirvió un Bushmills mientras se sentía agradable y amorosamente perfumado por el humo del puro de W. (Churchill)... aunque lo cierto era que un cliente del burdel acababa de encender un caliqueño, pero no se lo diremos.)
miércoles, 4 de junio de 2008
lunes, 26 de mayo de 2008
#1.14
R. es veia induït a deduir que curar-se una cama trencada hauria de ser tan senzill com refer-se d’una depressió: només sabent que la pateixes, ja tens mig camí fet. R. en dubtava d’això i d’allò, però patidor com era d’una inseguretat malaltissa, no s’avenia a dir-los res.
(R. se veia inducido a deducir que curarse una pierna rota debería ser tan sencillo como salir de una depresión: sólo por saber que la padeces, ya estás medio curado. Pero R., que dudaba de esto tanto como de aquello, padecía una enfermiza inseguridad que le impedía decirles nada de nada.)
(R. se veia inducido a deducir que curarse una pierna rota debería ser tan sencillo como salir de una depresión: sólo por saber que la padeces, ya estás medio curado. Pero R., que dudaba de esto tanto como de aquello, padecía una enfermiza inseguridad que le impedía decirles nada de nada.)
miércoles, 21 de mayo de 2008
#1.13
Cada cop que una ONG demanava per un cataclisme natural, R. preguntava a tort i a dret: són pobres i per això viuen en llocs castigats, o viuen en llocs castigats i per això són pobres? Ningú feia cas de la seva angúnia, segurament, enraonava R., perquè feia mal la pregunta: en coherència, què hem de ser, co-responsables o solidaris? Clar que, possiblement, encara hagués estat pitjor, va dir-se R.!
(Cada vez que una ONG solicitaba su ayuda para paliar los efecos de una catástrofe natural, R. preguntaba a quien le quisiera oir: ¿son pobres, por lo que viven en sitios castigados? o ¿viven en sitios castigados y por ello son pobres? Nadie tenia en cuenta su angustia, posiblemente, rumiaba R., porque la pregunta era incorrecta: ¿qué debemos ser: corresponsables o solidarios? Claro que, tal vez, se decia R., ¡aún podría ser peor expresarla en esos términos!)
(Cada vez que una ONG solicitaba su ayuda para paliar los efecos de una catástrofe natural, R. preguntaba a quien le quisiera oir: ¿son pobres, por lo que viven en sitios castigados? o ¿viven en sitios castigados y por ello son pobres? Nadie tenia en cuenta su angustia, posiblemente, rumiaba R., porque la pregunta era incorrecta: ¿qué debemos ser: corresponsables o solidarios? Claro que, tal vez, se decia R., ¡aún podría ser peor expresarla en esos términos!)
martes, 13 de mayo de 2008
#1.12
Llegint a Nietzsche, R. va copsar que el primer home que va llegir llegia el que un instant abans acabava d’escriure i també que el darrer home que escrigui, escriurà el que un instant després haurà de llegir. R. hi va trobar una curiosa i amable ironia en aquesta simetria lateral: fent el mateix que ells, esperava (i desitjava amb tot el seu cos) no haver de ser cap dels dos.
(leyendo a Nietzsche, R. se percató de que el primer hombre que leyó estaba leyendo lo que un instante antes acababa de escribir, i también de que el último hombre que escriba, estará escribiendo lo que un instante después leerá. R. encontró una curiosa i amable ironía en esta simetría: haciendo lo mismo que ellos, esperaba (y deseaba de todo corazón) no llegar a ser ninguno de los dos)
(leyendo a Nietzsche, R. se percató de que el primer hombre que leyó estaba leyendo lo que un instante antes acababa de escribir, i también de que el último hombre que escriba, estará escribiendo lo que un instante después leerá. R. encontró una curiosa i amable ironía en esta simetría: haciendo lo mismo que ellos, esperaba (y deseaba de todo corazón) no llegar a ser ninguno de los dos)
martes, 6 de mayo de 2008
#1.11
Cada cop que R. agafava el ganivet de 23 cm sentia una esgarrifança: per a què el faria servir? Per tallar rodanxes de fuet de Lleida o per enfonsar-lo en la carn mòrbida i palpitant del primer testimoni de Jehovà que se l’aparegués? Curiosament, rumiava R., no patia aquestes esgarrifances quan agafava el seu subfusell metrallador. R. no tenia cap dubte de per a què l’agafava..
(Cada vez que R. cogía el cuchillo de 23 cm., un escalofrío le sacudía: ¿para qué lo utilizaría, se preguntaba? ¿para cortar rodajas de salchichón de Lérida o para clavarlo en la carne mórbida y palpitante del primer testigo de Jehová que apareciese por la puerta? Curiosamente, pensaba R., ningún escalofrío le agitaba el ánimo cuando era el subfusil ametrallador el objeto escogido: no le cabía ninguna duda de para qué lo cogía)
(Cada vez que R. cogía el cuchillo de 23 cm., un escalofrío le sacudía: ¿para qué lo utilizaría, se preguntaba? ¿para cortar rodajas de salchichón de Lérida o para clavarlo en la carne mórbida y palpitante del primer testigo de Jehová que apareciese por la puerta? Curiosamente, pensaba R., ningún escalofrío le agitaba el ánimo cuando era el subfusil ametrallador el objeto escogido: no le cabía ninguna duda de para qué lo cogía)
domingo, 27 de abril de 2008
#1.10
La solidaritat, va dir R., és una trampa en el camí cap a la responsabilitat... La cridòria que va sorprendre a R., va ensordir la resta de la seva frase.
(La solidaridad, dijo R., es una trampa en el camino hacia la responsabilidad... Los gritos sorprendieron a R. ensordeciendo el resto de su frase)
(La solidaridad, dijo R., es una trampa en el camino hacia la responsabilidad... Los gritos sorprendieron a R. ensordeciendo el resto de su frase)
lunes, 21 de abril de 2008
# 1.9
R. deia (i tornaria a dir pocs dies -o anys: tan fa!- més tard) que la religió no era pas una malaltia, sinó un símptoma, com ara la febre. Va dir, seguint aquesta tesi, que la new age no era una recidiva, sinó una nafra purulenta, fruit d’una estranya malaltia moral.
(R. decia (y volvería a decir pocos dias -¡o años, qué más da!- más tarde) que la religión no es una enfemedad, sino un síntoma, como, por ejemplo, la fiebre. Siguiendo esta tesis continuó afirmando que la new age no era un recidiva, sino una llaga purulenta resultado de una extraña enfermedad moral)
(R. decia (y volvería a decir pocos dias -¡o años, qué más da!- más tarde) que la religión no es una enfemedad, sino un síntoma, como, por ejemplo, la fiebre. Siguiendo esta tesis continuó afirmando que la new age no era un recidiva, sino una llaga purulenta resultado de una extraña enfermedad moral)
lunes, 14 de abril de 2008
#1.8
R., tot mirant com una papallona es cremava en la passió d'una làmpada, va descobrir la metafísica de la llum: aquesta no és la làmpada, però no existiria sense ella.
(R., al ver como una mariposa se consumía por la pasión de una lámpara, descubrió la metafísica de la luz: ésta no es la lámpara, pero no puede existir sin ella)
(R., al ver como una mariposa se consumía por la pasión de una lámpara, descubrió la metafísica de la luz: ésta no es la lámpara, pero no puede existir sin ella)
miércoles, 9 de abril de 2008
#1.7
En veure com d’amable era un cambrer amb un home ancià, R. li va dir tot pagant la consumició "jo, de gran, vull trobar-me amb un servei com el seu". No se sap si ho va aconseguir.
(Al ver cuan amable era un camarero con un anciano, R. le dijo al abonarle la cuenta "cuando sea mayor, me gustaría disfrutar de un servicio como el suyo". No sabemos si lo consiguió)
(Al ver cuan amable era un camarero con un anciano, R. le dijo al abonarle la cuenta "cuando sea mayor, me gustaría disfrutar de un servicio como el suyo". No sabemos si lo consiguió)
lunes, 31 de marzo de 2008
#1.6
A R. no el sorprenia sentir els seus propis pensaments, ni veure els seus propis records (eren seus!). El que a R. li provocava absolut pànic era no saber com era que podia (però no el per què de que pogués) sentir i veure el món. R. va decidir que era impossible saber-ho i que era una pèrdua de temps insuportable dedicar-hi un segon més.
(A R. no lo sorprendía oír sus propios pensamientos, ni ver sus propios recuerdos (¡eran suyos!). Lo que a R. le provocaba absoluto pánico era no saber cómo podía (pero no el por qué de que pudiera) oir y ver el mundo. R. decidió que era imposible saberlo y que, además, era una pérdida de tiempo insoportable dedicar un segundo más.)
(A R. no lo sorprendía oír sus propios pensamientos, ni ver sus propios recuerdos (¡eran suyos!). Lo que a R. le provocaba absoluto pánico era no saber cómo podía (pero no el por qué de que pudiera) oir y ver el mundo. R. decidió que era imposible saberlo y que, además, era una pérdida de tiempo insoportable dedicar un segundo más.)
miércoles, 19 de marzo de 2008
#1.5
Això no té ni cap ni peus, va dir R., de peu estant davant d’un munt d’escombraries on s’albirava la taca rosa d’una nina despullada que, efectivament, no tenia ni cap ni peus. Era per conclusions com aquesta que els seus amics sovint no feien cas del que deia i que els seus enemics li atacaven amb una rigorosa i merescuda crueltat. R., val dir, volia ser més irònic, però no se’n sortia...
(Esto no tiene ni pies ni cabeza, dijo R., plantado ante un montón de basura en la que se vislumbraba la mancha rosa de una muñeca desnuda que, efectivamente, no tenía ni cabeza ni pies. Era por conclusiones como ésta que sus amigos a menudo no hacían caso de lo que decía y que sus enemigos le atacaban con una rigurosa y merecida crueldad. R., hemos de decir, quería ser más irónico, pero no lo conseguía...)
(Esto no tiene ni pies ni cabeza, dijo R., plantado ante un montón de basura en la que se vislumbraba la mancha rosa de una muñeca desnuda que, efectivamente, no tenía ni cabeza ni pies. Era por conclusiones como ésta que sus amigos a menudo no hacían caso de lo que decía y que sus enemigos le atacaban con una rigurosa y merecida crueldad. R., hemos de decir, quería ser más irónico, pero no lo conseguía...)
domingo, 16 de marzo de 2008
#1.4
R., com tots nosaltres, sabia que era impossible, però l’agradava la idea (de fet la trobava genial i engrescadora: li enlluernava la seva visió) de poder tenir una idea tant enlluernadora que, a l’enlluernar-lo, quedés enlluernat davant l’innegable enlluernament d’una idea que, enlluernant-nos, ens enlluerni. Però com ho sabia, va haver d’anar al psicoanalista. O va ser al circ que va anar?
(R., como todos nosotros, sabía que era imposible, pero le gustaba la idea (de hecho la encontraba genial y entusiasmadora: le deslumbraba su visión) de poder tener una idea tanto deslumbrante que, al deslumbrarlo, quedara deslumbrado ante el innegable deslumbramiento de una idea que, deslumbrándonos, nos deslumbre. Pero como lo sabía, tuvo que ir al psicoanalista. ¿O fue al circo donde marchó?)
(R., como todos nosotros, sabía que era imposible, pero le gustaba la idea (de hecho la encontraba genial y entusiasmadora: le deslumbraba su visión) de poder tener una idea tanto deslumbrante que, al deslumbrarlo, quedara deslumbrado ante el innegable deslumbramiento de una idea que, deslumbrándonos, nos deslumbre. Pero como lo sabía, tuvo que ir al psicoanalista. ¿O fue al circo donde marchó?)
jueves, 6 de marzo de 2008
#1.3
R. va tenir una idea tan brillant, tan enlluernadora, que va quedar cec per mai més per a tota la resta d’idees que, com bojos, maldaven per atreure la seva atenció. Després, R. va anar-se al circ.
(R. tuvo una idea tan brillante, tan deslumbrante, que quedó ciego por siempre jamás para todo el resto de ideas que, como locas, se afanaban para atraer su atención. Después, R. se fue al circo.)
(R. tuvo una idea tan brillante, tan deslumbrante, que quedó ciego por siempre jamás para todo el resto de ideas que, como locas, se afanaban para atraer su atención. Después, R. se fue al circo.)
viernes, 29 de febrero de 2008
#1.2
R. era del parer que una mentida repetida mil cops, no és que semblés veritat, és que deixava de ser mentida (per pèrdua de tot el seu significat: com quan els galifardeus repeteixen una paraula en immisericordiosa lletania). El problema, continuava dient R., era que mancada de significat ja no era mentida, i aleshores...
(R. era del parecer que una mentira repetida mil veces, no es que pareciera verdad, es que dejaba de ser mentira (por pérdida de todo su significado: como cuando los menudos repiten una palabra en inmisericorde letanía). El problema, continuaba R., era que a falta de significado ya no era mentira, pero entonces...)
(R. era del parecer que una mentira repetida mil veces, no es que pareciera verdad, es que dejaba de ser mentira (por pérdida de todo su significado: como cuando los menudos repiten una palabra en inmisericorde letanía). El problema, continuaba R., era que a falta de significado ya no era mentira, pero entonces...)
lunes, 25 de febrero de 2008
#1.1
A R. li semblava impropi que a la tomba li diguessin "llar definitiva", quan és de tots conegut que es tracta de la ubicació on més ràpidament la nostre substància canvia de lloc. Això sense tenir en compte a Epicur.
(A R. le parecía impropio que a la tumba le llamaran "el hogar definitivo", cuando por todos es conocido que se trata del lugar donde más rápidamente nuestro sustancia cambia de 'lugar'. Eso sin tener en cuenta a Epicuro.)
(A R. le parecía impropio que a la tumba le llamaran "el hogar definitivo", cuando por todos es conocido que se trata del lugar donde más rápidamente nuestro sustancia cambia de 'lugar'. Eso sin tener en cuenta a Epicuro.)
Per...
Per l’E, que riu de i amb mi.
Pels tres e. Per que riguin de i amb mi.
Pels tres e. Per que riguin de i amb mi.
Para M y M, mis amigas, para que se rían de todo. Con todo.
El personatge
R., em deia mentre compartíem cabina en l'Expresso de Magúncia, s'hauria pogut dir Z., si no fos per que Z. era ja fill de P.S.; Y. i X. igualment van ser desestimats com noms: eren susceptibles de ser assimilats a generacions o a eixos o a equacions. W. semblava molt vàlid si no fos per que hagués pogut ser mal interpretat per certs coneguts seus (inclòs el propi W.G.), i ningú vol pas això. V., U., T. i S. van patir altres problemes, més de caire cosmològic, que l'impedien d'utilitzar-los en el bateig, així es va trobar amb el seu nom via el mètode crític negatiu: R. Quina casualitat! concloureu. Sí, estimats tots que m'esteu llegint: una casualitat ens ha fet homònims a R. i a mi, el transcriptor del seu diari. I comprendreu que no puc fer-hi res: quan vaig trobar els manuscrits de R., aquest ja es deia R. Què hi farem! A més, R., com J.C., parlava d'ell en tercera persona, cosa que provocava no pocs mal de caps i malentesos en la nostre breu i itinerant conversa.
(R., me decía mientras compartíamos cabina en el Expreso de Maguncia, se habría podido decir Z., si no fuera por que Z. era ya hijo de P.S .; Y. y X. igualmente fueron desestimados como nombres: eran susceptibles de ser asimilados a generaciones o ejes o ecuaciones. W. parecía muy válido si no fuera por que hubiera podido ser mal interpretado por ciertos conocidos suyos (incluido el propio W.G.), y nadie quiere eso. V., U., T. y S. sufrieron otros problemas, más de carácter cosmológico, que le impedían utilizarlos en el bautizo, así se encontró con su nombre vía el método crítico negativo: R. qué casualidad! concluiréis. Sí, queridos todos que me estáis leyendo: una casualidad nos ha hecho homónimos a R. y a mí, el transcriptor de su diario. Y comprenderéis que no puedo hacer nada: cuando encontré los manuscritos de R., éste ya se llamaba R. ¡qué vamos a hacer! Además, R., como J. C., hablaba de él en tercera persona, lo que provocaba no pocos dolores de cabeza y malentendidos en nuestra breve e itinerante conversación.).
(R., me decía mientras compartíamos cabina en el Expreso de Maguncia, se habría podido decir Z., si no fuera por que Z. era ya hijo de P.S .; Y. y X. igualmente fueron desestimados como nombres: eran susceptibles de ser asimilados a generaciones o ejes o ecuaciones. W. parecía muy válido si no fuera por que hubiera podido ser mal interpretado por ciertos conocidos suyos (incluido el propio W.G.), y nadie quiere eso. V., U., T. y S. sufrieron otros problemas, más de carácter cosmológico, que le impedían utilizarlos en el bautizo, así se encontró con su nombre vía el método crítico negativo: R. qué casualidad! concluiréis. Sí, queridos todos que me estáis leyendo: una casualidad nos ha hecho homónimos a R. y a mí, el transcriptor de su diario. Y comprenderéis que no puedo hacer nada: cuando encontré los manuscritos de R., éste ya se llamaba R. ¡qué vamos a hacer! Además, R., como J. C., hablaba de él en tercera persona, lo que provocaba no pocos dolores de cabeza y malentendidos en nuestra breve e itinerante conversación.).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
